lunes, 16 de noviembre de 2009

Pan, para pan


Desde que me regaló mi costilla la panificadora, hace ya un año, no hemos parado de hacer pan. Ya no nos gusta el de la calle.
Anoche hice, fuí poniendo los ingredientes en la cubeta, agua, sal, azucar, aceite, harina y levadura, programa adecuado y esperar hasta que pite.
¡Estos inventos! y sin llenarte las manos es genial.


No os podéis imaginar como estaba esta mañana para desayunar, tostadito con aceitito. Lo bueno que tiene este pan es que te dura varios días y no se pone duro ni se reblandece.


3 comentarios:

Helga dijo...

es la primera ves que paso por este tu rinconcito.

Mira que cosas mas bonitas haces... por aquí me tendras visitandote..

Saluditos desde México

EVA dijo...

ya... y lo malo que tiene este pan en mi casa es que se gasta volaaaaaaando porque nos encanta. Hacemos una pieza diaria, aunque somos 4. Mi vecina de al lado ya me ha pedido pan alguna vez porque dice que el olor es irresistible, jejeje

Liggy dijo...

Hmmmmm se ve buenisimo ;)